La violencia doméstica puede afectar a los niños incluso antes de que nazcan, según indica una nueva investigación. Este estudio es el primero en conectar el maltrato a una mujer embarazada con síntomas de trauma emocional y de comportamiento en sus hijos durante el primer año de su vida. Los síntomas incluyen pesadillas, alarmarse con facilidad, angustiarse por ruidos de volumen alto y luces brillantes, evitar el contacto físico y tener dificultades para disfrutar de algo.

En el estudio, llevado a cabo por el equipo de Alytia Levendosky, profesora de psicología en la Universidad Estatal de Michigan en Estados Unidos, se examinó la situación de 182 madres con edades comprendidas entre los 18 y los 34 años y la de sus bebés, hallándose una relación sorprendentemente fuerte entre los malos tratos perpetrados contra una mujer embarazada por su pareja masculina y los síntomas de trauma a corta edad presentes en el hijo o hijos nacidos de ese embarazo. El equipo de investigación tuvo en cuenta el tipo de vida familiar de cada madre y también factores de riesgo como el consumo de drogas y otros sucesos negativos para la vida, así como el estado conyugal, la edad y los ingresos económicos.

Las agresiones a la mujer embarazada podrían ocasionar cambios en los sistemas de respuesta al estrés de ella, incrementando sus niveles de cortisol, una hormona esteroidal que se libera en respuesta al estrés. El equipo de investigación cree que esos mayores niveles de cortisol a su vez podrían aumentar los niveles de cortisol en el feto, y que, teniendo en cuenta que el cortisol tiene efectos dañinos sobre el cerebro cuando alcanza niveles excesivos, eso podría explicar los problemas emocionales para el bebé después del nacimiento.

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Alytia Levendosky. (Foto: G.L. Kohuth)

Si, tal como parece, la violencia doméstica sufrida por la mujer embarazada de manos de su compañero masculino genera trastornos psicológicos en los bebés incluso a una edad tan corta como la de su etapa uterina, debe haber muchos casos de niños que aunque no recuerden el maltrato recibido por su madre por ser demasiado pequeños, sí pueden haber resultado afectados psicológicamente. Habiendo trabajado como psicóloga clínica durante 20 años, Levendosky ha tratado a muchas supervivientes de la violencia doméstica que no creían que dichas agresiones llegasen a afectar a sus hijos a no ser que hubieran sido lo bastante mayores como para entender lo que estaba ocurriendo. Creían que por haber dejado a la pareja conflictiva antes de haber cumplido el niño los tres años, y en consecuencia este no recordar ya esa etapa de convivencia problemática, el clima de violencia doméstica no estaría afectándole realmente.

Ahora, a la luz de los resultados del nuevo estudio, parece quedar bastante claro que el clima de violencia doméstica puede perjudicar psicológicamente al bebé incluso antes de que nazca, tal como subraya Levendosky.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/12265/efectos-psicologicos-en-el-bebe-de-la-violencia-domestica-a-la-madre-durante-la-gestacion/es/

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